1.- La importancia de sentirse importante.
Las mayores necesidades de la naturaleza humana son sentirse importante, reconocido y apreciado. La necesidad humana de sentirse importante es mucho mayor que las necesidades fisiológicas como el hambre porque, una vez la persona ha comido, ya no tiene hambre. En cambio, la necesidad de sentirse importante es incluso mayor que la necesidad de sentir amor por que cuando se consigue, la necesidad queda satisfecha. También es mayor que la seguridad por que, cuando una persona se siente seguro, ya deja de ser un problema. El deseo de sentirse importante es la urgencia humana más fuerte y constante y es la única característica que nos separa de los animales. Hace que la gente quiera llevar ropa de marca, conducir coches caros y tener un titulo en su oficina o alardear de sus hijos. Es también la razón principal por la que los chicos se unen a pandillas. Algunas personas incluso se convierten en asesinos sólo por el afán de perseguir notoriedad. Los estudios que se han realizado con matrimonios han concluido que la razón principal por la que las mujeres abandonan relaciones a largo plazo no es el abuso, la crueldad, ni la dominación, sino la falta de aprecio. El deseo de ser reconocida de sentirse importantes y apreciadas es muy poderoso. Cuanto más importante haga sentir a una persona más positivamente le responderá.
2.- El principal interés de las personas recae en ellas mismas.
Los demás están mucho más interesados en ellos mismos que en usted, así que su principal meta al hablar con ellos deberá ser hablar sobre ellos. Debería hablar sobre: (sus sentimientos, sus familias, sus amigos, sus estatus, sus necesidades, sus opiniones, sus posesiones) Y no hable nunca sobre usted ni sobre los suyos, a menos que le pregunten. En otras palabras a un nivel básico, la gente sólo está interesada en sí misma y en lo que les puede beneficiar. Para relacionarse con la gente tendrá que seguir esta regla básica y piedra angular de las relaciones humanas. Y si nadie le pregunta sobre usted ni sobre los suyos será que no están interesados, así que no saque el tema. A mucha gente le decepciona este principio básico de la naturaleza humana y considera que los demás son egoístas porque hoy en día está de moda pensar que tenemos que darnos a los demás sin esperar nada a cambio. La mayoría de la gente que da de forma desinteresada lo hace entendiendo un principio básico que proclama que "lo que se da será devuelto de alguna forma en algún momento". La realidad es que cada acto que llevamos a cabo en la vida está motivado por el interés propio. Incluso la donación que uno puede hacer una ONG está motivada por un interés personal y por un sentimiento de generosidad y placer que se siente dar. De forma subyacente está la idea de que uno recibirá algo bueno, incluso si ha hecho la donación de forma anónima. La Madre Teresa dio toda su vida a los demás para sentirse plena al hacer feliz a Dios. Todas estas acciones son positivas. Nunca deberían verse como negativas. La gente que espera que los demás actúen de modo que no respondan a sus propios intereses primarios se sentirá constantemente decepcionada y traicionada por lo demás. No hay necesidad de sentir vergüenza ni disculparse por ser así. Es la ley de vida. Hacer las cosas en beneficio propio es un instinto de supervivencia que está muy arraigado en nuestro cerebro y que ha sido una característica de los seres humanos desde el inicio. Es la base de la auto preservación de la especie. Entender que anteponemos nuestros intereses es una clave para relacionarnos con éxito con los demás.
3.- La ley de la naturaleza de devolver lo mismo que nos han dado.
Hay una necesidad inconsciente irresistible de devolver a una persona algo del mismo valor de lo que nos ha dado. Si a una persona le gusta lo que le hemos dado, sin duda también querrá darnos algo y actuar de forma recíproca. Por ejemplo, si una persona recibe una tarjeta de alguien a quien nunca le ha enviado una, tendrá la necesidad de enviársela o de llamarla. Cuando le haga un favor a alguien, esa persona esperará tener la ocasión de responderle de igual forma. Si alaba a alguien se sentirá bien y además también querrá devolvérselo. Si se muestra distante, también percibirá cierta hostilidad o verá cómo los demás se comportan de forma desagradable, Si les insulta , sentirán la necesidad de responder al insulto. Tenga en cuenta que, cuando de algo positivo, recibirá en algún momento algo positivo, pero si da algo negativo, recibirá mucha más negatividad de la que ha dado. Es una ley de la naturaleza que casi nunca falla. Ser popular siempre hace que la gente, de algún modo se sienta más importante que el resto. Si usted actúa como si fuese mejor, los demás se sentirán inferiores o celosos. Es un efecto contraproducente que no ayuda a crear relaciones positivas. Por ejemplo, siempre que le sirvan una comida deliciosa en un restaurante, le atiendan en una tienda o en cualquier otro lugar, sonría y agradezca a la persona su trabajo.
Cuando uno entiende y acepta estos tres aspectos fundamentales se queda perplejo del poder que tiene en los demás.
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hace 1 mes